El camino hacia la satisfacción sexual no está en volvernos más seductores, ni en reprimir o dar rienda suelta a nuestros deseos y fantasías eróticas, o en aplicar al pie de la letra las técnicas y conceptos aprendidos en los libros de sexualidad.

Siempre podemos mejorar nuestra inteligencia sexual, la clave es aprender a conocernos y valorarnos, liberarnos del miedo y de la culpa, ser capaces de informarnos y aprender más acerca de la sexualidad, así como también descubrir que le gusta a nuestra pareja y a nosotros mismos y así enriquecer nuestra vida sexual.

Zulay de 36 años recientemente me comentaba lo siguiente: Doctor Sira, debo manifestarle que mi secreto sexual es expresar lo que me gusta sexualmente a mi pareja y conocer las necesidades sexuales de él, y por supuesto estar de acuerdo en lo que vamos a hacer ambas partes. Este comentario de Zulay concuerda perfectamente con los tres pilares de la llamada Inteligencia Sexual.

El primero de estos pilares consiste en adquirir los conocimientos precisos para adentrarse en la relación de pareja. Quienes son sexualmente inteligentes poseen información científica precisa acerca de la sexualidad humana, por la que se guían en sus decisiones y en su conducta sexual. Una vez liberados de todos los prejuicios que desvirtúan el sexo a través de una adecuada información sexual, el segundo pilar es descubrirnos, averiguar qué nos atrae y excita, qué preferimos y cuáles aspectos de nuestra sexualidad nos plantean dificultades. El tercer y último pilar de la inteligencia sexual tiene que ver con la conexión con los demás, es decir, la capacidad de hablar con la pareja sobre la vida sexual y de comprender sus preferencias sexuales.

Ser sexualmente inteligentes y tener una vida sexual mejor no depende de la suerte o de la belleza, sino de habilidades que las personas pueden adquirir, desarrollar y dominar con el tiempo. Por consiguiente, la inteligencia sexual es algo a lo que todo el mundo puede aspirar razonablemente y trabajar para conseguir. Mi recomendación es que busques libros, videos instructivos que hablen sobre el tema y asiste a jornadas o talleres que te aporten información en esta área.